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Salmistas

Arte Sonoro

Salmistas

En síntesis, así como estas verdades, se pueden encontrar muchas otras formas de explicar que los sonidos y su desarrollo técnico, fueron creados para adorar y servir a Dios. Tal creación proviene del Padre.
Nuestro Dios, no busca músicos. Busca adoradores que le adoren en Espíritu y en verdad. Artesanos del sonido inspirados por Él y para Él.
Quizá sea tiempo de redefinir, o al menos repensar, si las palabras que utilizamos para conceptos tan santos como la adoración, provienen de una cultura de Reino.
Es curioso ver cómo por muchos años en la Iglesia, se ha utilizado el concepto de la música dentro de los equipos de alabanza y adoración para organizar y ordenar detalles técnicos que hacen al estudio de la voz, instrumentos, composición, ensayo, etc. ..
Muy sutilmente, se ha ido desvaneciendo el verdadero significado de la palabra, dañando así la identidad del recurso que se pretendía utilizar dentro de la iglesia.
Empleando de esta forma, un concepto que debía ser claro, para algo tan puro como la adoración a Dios.
La palabra música tiene un origen que la mayoría desconoce, proviene del griego mousikh que significa el arte de la Musa (diosa griega). Los griegos, asociaron a Mousikh como la musa inspiradora de este arte. Por su parte, el catolicismo lo sustituyó con Santa Cecilia (los músicos celebran el 22 de noviembre el día del músico, teniendo como patrona a esta entidad)
La idea de Grecia, era atribuir al arte sonoro una inspiración impartida por la diosa Mousikh.
Finalmente, se utilizaría este concepto para definir el arte sonoro, siendo que en realidad la palabra no representaría exactamente el concepto de la creatividad a través de los sonidos.
El arte sonoro conforma los recursos armónicos. Éstos son combinaciones sonoras de dos o más sonidos, que se organizan y su relación genera sensaciones auditivas que emocionalmente el oído identifica.
Los recursos rítmicos, entendidos como recursos sonoros que son identificados a través del orden de las vibraciones, en distintas frecuencias, son reconocidos por el cuerpo.
Ej: el bombo de una batería, donde retumba más, a la hora de reconocerlo, es en el tórax de una persona.
Los recursos melódicos: todo aquello que es monofónico. Es decir, que combina sonidos que se suceden uno atrás de otro sin interceptarse. Por ejemplo: de la voz no pueden salir dos sonidos distintos a la vez. Cuando a éstos se los administra y combina, se forman ambientes sonoros.

Perfecta creación

Por naturaleza se puede identificar una medida sonora, la cual, en el estudio de los sonidos, se la denomina como semitono. No es casual que al contarlos se identifiquen 12 sonidos, que en distintas frecuencias, se repiten. Con 7 de estos sonidos se puede ordenar la medida conocida como escala, y con la combinación de 3 se genera el acorde.
Tampoco es casual que el hombre haya sido creado con la capacidad natural de originar sonidos desde su voz, hasta repercutir en distintas partes de su cuerpo.
Como hijos de Dios sabemos de la implicancia que los números tienen en el mundo espiritual y lo que ellos representan.
Entendemos que el número 12 es un número de gobierno (12 tribus, 12 discípulos). El número 3 nos habla de plenitud: la trinidad, la persona (espíritu alma y cuerpo), el
templo (atrio, lugar santo y lugar santísimo) y el 7 con la perfección; 7 espíritus de Dios”¦