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Qué es Sukkot y por qué celebrarlo.
Levítico 23:33-36, 39-43

33 El Señor le dijo a Moisés: 
34 «Da las siguientes instrucciones al pueblo de Israel: empieza a celebrar el Festival de las Enramadas el día quince del mes señalado, cinco días después del Día del Perdón. Este festival en honor al Señor durará siete días. 
35 El primer día del festival deberás proclamar un día oficial de asamblea santa, en el cual no harás ningún trabajo habitual. 
36 Durante siete días presentarás ofrendas especiales al Señor. El octavo día es otro día santo en el que presentarás tus ofrendas especiales al Señor. Esta será una ocasión solemne, y en ese día no se permite ningún trabajo habitual.

39 »Recuerda que este festival de siete días en honor al Señor -el Festival de las Enramadas- comienza el día quince del mes establecido, después que hayas cosechado todo lo que produce la tierra. El primer y el octavo día del festival serán días para descansar completamente. 
40 El primer día, recogerás ramas de árboles hermosos: pueden ser hojas de palmeras, ramas de árboles frondosos y de sauces que crecen junto a los arroyos. Luego celebra con alegría ante el Señor tu Dios durante siete días. 
41 Deberás celebrar este festival al Señor cada año durante siete días. Esta es una ley perpetua para ti, que se cumplirá en el mes establecido de generación en generación.  
42 Durante siete días deberás vivir en pequeñas enramadas. Todos los israelitas de nacimiento deberán vivir en enramadas. 
43 Esto le recordará a cada nueva generación de israelitas que yo hice que sus antepasados vivieran en enramadas cuando los rescaté de la tierra de Egipto. Yo soy el Señor tu Dios».

Esta es una de las fiestas perpetuas que nuestro Padre instituyó a Israel.
El  carácter perpetuo de estas fiestas nos hace comprender que aun hoy debemos celebrarla, pero ya no desde la sombra, sino desde la sustancia (Hebreos 10:1) que es Cristo.

En cada fiesta perpetua celebramos a Jesucristo.

Toda fiesta perpetua es una apertura a la eternidad, a ingresar por la fe a plataformas que acelerarán nuestros tiempos, quebrarán ciclos del enemigo, nos harán más efectivos en el cumplimiento del propósito de Dios.

Es por eso que queremos brindar una comprensión práctica de lo que podemos vivir como familias en esta semana de Sukkot.

Que se celebraba en Sukkot?

Celebremos que somos peregrinos y extranjeros

Levítico 23:42 Durante siete días deberás vivir en pequeñas enramadas. Todos los israelitas de nacimiento deberán vivir en enramadas.

Hoy nuestro cuerpo aún no glorificado es ese tabernáculo, esa habitación precaria, hasta el tiempo de la resurrección. Estamos en el mundo, pero no le pertenecemos a este mundo. Somos peregrinos y extranjeros en este mundo (1 Pedro 2:11), porque somos ciudadanos de la ciudad del Dios vivo, de la Jerusalén celestial, del Monte de Sión (Hebreos 12:22).

Las enramadas debían tener cubierto el techo con hojas de manera tal que durante el día cubrieran del sol y durante la noche permitieran ver las estrellas.

Cuando vemos las estrellas, vemos las generaciones que Dios prometió a Abraham (Génesis 15:5). Como hijos de Abraham por medio de Cristo (Gálatas 3:29), podemos mirar al cielo y orar por nuestras generaciones, bendiciéndolas, marcándolos con los genes de nuestra fe y testimonio en el pacto que Dios hizo con nosotros por mil generaciones (Salmos 105:8).

Tabernáculos trae una puerta familiar y congregacional, para poner las estrellas por nuestro techo, romper límites, pasar a nuevos niveles en el espíritu, de marcar con nuestra fe a las generaciones venideras.

Es un tiempo para adorar y entrar en las moradas eternas.

Recordemos las obras poderosas de Dios

Levítico 23:43 Esto le recordará a cada nueva generación de israelitas que yo hice que sus antepasados vivieran en enramadas cuando los rescaté de la tierra de Egipto. Yo soy el Señor tu Dios.

Es un buen tiempo para todas las noches reunirnos en familia e ir seleccionando testimonios de las obras poderosas que Dios hizo con nosotros a lo largo de nuestra vida en Cristo, desde que salimos de Egipto.
Esto ayudará a nuestros hijos a comprender el valor del estado actual alcanzado en Cristo y animará la fe de la familia a ir por más.

Sembremos con alegría

Levítico 23:36 Durante siete días presentarás ofrendas especiales al Señor. El octavo día es otro día santo en el que presentarás tus ofrendas especiales al Señor. Esta será una ocasión solemne, y en ese día no se permite ningún trabajo habitual.

Sukot era una de las temporadas especiales de fertilidad, para presentar primicias, ofrendas especiales al Señor, con adoración y gratitud por su bondad y generosidad con que nos sostiene en nuestro tabernáculo terrenal.

Celebremos los frutos del verano y el vino nuevo

Deuteronomio 16:13-15 
13 »Celebra el Festival de las Enramadas durante siete días, al finalizar la temporada de la cosecha, después de trillar el grano y prensar las uvas. 
14 Este festival será un tiempo de alegría y celebración con tus hijos e hijas, con tus siervos y siervas, con los levitas, con los extranjeros, y con los huérfanos y las viudas que vivan en tus ciudades. 
15 Durante siete días, celebrarás este festival para honrar al Señor tu Dios en el lugar que él elija, porque él es quien te bendice con cosechas abundantes y prospera todo tu trabajo. Este festival será un tiempo de mucha alegría para todos.

Celebramos y presentamos a Dios los frutos recogidos del verano, el vino nuevo brota para comenzar a añejar un nuevo año, una visión afinada y más ajustada a la voluntad del Padre.
Celebramos la bondad de Dios y nos alegramos. Siete días llenos de alabanza y de alegrarnos en nuestro Dios

En tabernáculos también celebramos el fruto más especial: la manifestación de Emanuel, Dios con nosotros.

Juan 1:14 (BTX3ra) 14 Y el Logos se hizo carne, y tabernaculizó entre nosotros, y contemplamos su gloria (gloria como del Unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. 

Existen evidencias para creer que el nacimiento de Cristo fue en la fiesta de los tabernáculos.

Tabernáculos para nosotros no solo conmemora que Israel vivió en tabernáculos, sino que también la gloria manifiesta del Padre, habitaba en el tabernáculo de reunión. Del mismo modo Jesús vino y tabernaculizó entre nosotros.

Independientemente de la fecha de nacimiento de Jesús, Dios está con nosotros, tenemos al Espíritu Santo que nos guía a toda verdad y que nos da el poder para ser testigos de Cristo en todas las naciones de la tierra. Esto es un motivo de celebrar en familia.

Practiquemos abundantes acciones de gracias en estos siete días, eliminemos toda queja, y angustia del corazón.

Salmos 32:11 (LBLA) 11 Alegraos en el SEÑOR y regocijaos, justos; dad voces de júbilo, todos los rectos de corazón. 
Salmos 92:4 (LBLA) 4 Porque tú, oh SEÑOR, me has alegrado con tus obras, cantaré con gozo ante las obras de tus manos.
  
Jesus el agua viva
 
El gozo de Sukkot es tan grande, que ha sido llamado desde los tiempos antiguos la gran Fiesta. La palabra utilizada para esta ocasioìn es la palabra jag de la raiìz hebrea jagag, que quiere decir moverse en ciìrculos, marchar en procesioìn sagrada, celebrar o danzar”. Fue precisamente el diìa ultimo de esta Fiesta, llamado el diìa de la Simchat Torah o diìa de regocijo de la Torah, cuando Jesús de acuerdo a Juan 7:37-38 “En el uìltimo y gran diìa de la fiesta Yahshua se puso en pie y alzoì la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a miì y beba. El que cree en miì, como dice la Escritura, de su interior correraìn riìos de agua viva.” 

Por queì nuestro Maestro dijo estas palabras especialmente durante este diìa?

Según algunas crónicas antiguas, cuando el Templo estaba aun en pie, la ordenanza para el ultimo diìa de gozo era realizar una ceremonia llamada: “Simja Beis Jasho’evah” o libacioìn con derramamiento de agua. El altar del sacrificio, bajo la direccioìn del sumo sacerdote, era regado con agua de la que disfrutaban todos, como ofrenda especial al Creador por las lluvias tempranas y tardiìas que aseguraban las cosechas. Fue entonces cuando Jesús, en medio de el Templo, se revelo como Mesiìas identificaìndose a si mismo con el agua viva que todos necesitaìbamos.

La fiesta “de las naciones”

 

La Fiesta de Sukkot es llamada tambieìn las “fiestas de las naciones”.

De acuerdo a Nuìmeros 29:12-38 durante la celebracioìn de Sukkot debiìan ofrecerse sacrificios ademaìs de los ordenados regularmente, el primer diìa trece becerros, el segundo diìa doce becerros, el tercer diìa once, el cuarto diìa diez, el quinto diìa nueve becerros, el sexto diìa ocho, el seìptimo diìa 7 para un gran total de 70 becerros que debiìan ser sacrificados en total.

 

Los 70 becerros representan las naciones que conformaban el mundo en la eìpoca en que el pueblo de Israel fue sacado de Egipto. Dios ordenoì sacrificar un becerro por cada nacioìn para que tuvieran tambieìn la oportunidad de venir a El, unirse a su pueblo llamado y ser salvos.
Sukkot es entonces una fiesta para el mundo y la misma profeciìa en Zacariìas 14:16-19 dice: “Y sucederá que todo sobreviviente de todas las naciones que fueron contra Jerusalén subirán de año en año para adorar al Rey, SEÑOR de los ejércitos, y para celebrar la fiesta de los Tabernáculos. Y sucederá que los de las familias de la tierra que no suban a Jerusalén para adorar al Rey, SEÑOR de los ejércitos, no recibirán lluvia sobre ellos. Y si la familia de Egipto no sube ni viene, entonces sobre ellos no habrá lluvia; será la plaga con la cual el SEÑOR herirá a las naciones que no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos. Este será el castigo de Egipto y el castigo de todas las naciones que no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos“.

Cuáles son las fechas de la celebración?

Como es de conocimiento de muchos de ustedes hay una diferencia entre el calendario rabínico perpetuado y el calendario lunar lo que provoca que normalmente sea un tanto confuso conocer las fechas exactas de cada celebración. Por tal razón, siguiendo el patrón que iniciamos en la Pascua este 2014, empezaremos los días de celebración con el eclipse de luna del día 8 y la extenderemos hasta la caída del sol del día 17. Si bien debemos esforzarnos en cumplir las instrucciones que la Biblia nos da  respecto a las fiestas solemnes, creemos que es clave hacerlo desde una perspectiva profética y de cumplimiento que tenemos por estar viviendo después de Hechos capítulo 2.